
Un potente terremoto de magnitud 7.6 se registró la noche del lunes frente a la costa norte de la prefectura de Aomori, en Japón, lo que provocó una alerta de tsunami y movilizó a unas 90 000 personas hacia zonas seguras.
El epicentro del temblor se ubicó a unos 80 km mar adentro, con una profundidad aproximada de 50 km. Las primeras estimaciones advertían sobre posibles olas de hasta 3 metros de altura, aunque finalmente los niveles de tsunami registrados alcanzaron entre 20 y 70 centímetros en puertos de la costa pacífica, como los de Iwate y Aomori.
Más de 20 personas resultaron heridas, la mayoría por objetos que cayeron durante el sismo; una persona sufrió lesiones graves. Las autoridades suspendieron temporalmente el servicio de trenes bala y reportaron cortes de energía en algunas zonas, mientras abrían refugios y desplegaban equipos de emergencia.
Durante la mañana del martes la agencia sismológica japonesa revocó la alerta de tsunami, dada la ausencia de olas destructivas; sin embargo, las autoridades mantuvieron vigilancia por posibles réplicas.
